lunes, 19 de diciembre de 2011

Murio el Dictador. Viva el Dictador!

North Korean leader Kim Jong-il (L) walks in front of his youngest son Kim Jong-un as they watch a parade to commemorate the 65th anniversary of the founding of the Workers' Party of Korea in Pyongyang in this October 10, 2010 file photo.
El viejo dictador y el nuevo dictador. (Foto: Reuters)
Ha muerto Kim Yong Il, el "gran líder" norcoreano que ha regido los destinos de su pais por 17 años. Este líder "sobrenatural" y "amado en el mundo entero" (frases sacadas de la propaganda oficial de Corea del Norte) llegó al poder gracias al dedo de su padre, quien controló el pais con mano de hierro durante más de cuatro décadas, y quien fomentó un feroz culto a la personalidad como método de gobierno.

Como buen discípulo, Kim Yong Il, meses antes de morir, eligió a dedo a su hijo de 26 años Kim Jong Un (a quien ya había nombrado general de 4 estrellas, a pesar de no tener experiencia militar alguna) para que dirija la empobrecida nación.

Como en cualquier monarquía, el poder en Corea del Norte es un asunto de dinastia familiar. Y es que en cuestiones de democracia, los regímenes totalitarios no se diferencian mucho de las monarquías.

Entonces, en vez de "Murió el Rey, Viva el Rey", nos queda decir: "Murió el Dictador, Viva el Dictador".

Pobre pueblo norcoreano, arrastrado a la escasez y la hambruna, la adoración de líderes mediocres y el lavado de cerebro permanente.